Descripción del recorrido

 

Dificultad técnica: media
Dificultad física: media
Ciclabilidad: 95 %
Tipo de recorrido: mixto, asfalto y caminos de tierra
 

La ruta comienza en la estación ferroviaria de Verrès y atraviesa el casco histórico, dominado por el castillo medieval, antes de dirigirse hacia la entrada del valle de Ayas. Antes de afrontar la subida por la carretera regional 45, merece la pena detenerse en la colegiata de Saint‑Gilles, un notable ejemplo de arquitectura románica. La subida, de unos 4,5 km y con varias curvas cerradas, requiere especial atención debido al tráfico.

Al llegar a Challand‑Saint‑Victor, un breve desvío conduce al sendero no ciclable que lleva a la cascada de Isollaz, accesible en unos 20 minutos a pie. El itinerario continúa por las aldeas del municipio, donde se pueden descubrir pequeñas capillas, antiguos hornos comunitarios y paisajes rurales en un entorno de clima sorprendentemente suave. Frente a la capilla de Nuestra Señora de las Nieves crece un olivo, un cultivo que puede parecer inusual en un entorno alpino, pero que es cada vez más frecuente en la baja Valle de Aosta.

Desde la aldea de Nabian, donde el horno comunitario sigue en funcionamiento, la subida continúa por la carretera regional 45 hasta el Col d’Arlaz, un paso panorámico que conecta Montjovet con el valle de Ayas. Desde el collado se toma una pista de tierra con tráfico restringido que discurre junto al canal de riego Ru d’Arlaz, atravesando un sugestivo bosque de castaños hasta la cascada de Orbeillaz. De regreso al collado, comienza el descenso hacia Montjovet, pasando por antiguas aldeas y junto al restaurado molino de Arlaz.

En la aldea de Barmachande, la ruta se desvía finalmente hacia el lago de Villa, situado dentro de la reserva natural del mismo nombre. Desde allí, siguiendo nuevamente la carretera regional 45, se regresa a Verrès atravesando el casco histórico y cerrando el recorrido en la estación ferroviaria.